MIKELE AGÜERO, REMERA DE KAIKU
El mundo del remo ha crecido exponencialmente durante estos últimos años con nuevas modalidades. Junto a las tradiconales competiciones de banco fijo y las habituales de remo olímpico, son el remoergómetro o el remo de mar algunas de las disciplinas que han aumentado enormemente su número de adeptos. En todas ellas hay una remera que, pese a su juventud, ha sabido destacar tanto por sus resultados como por su afán de superación.
Mikele Agüero, remera del club bizkaino Kaiku en la localidad de Sestao, encontró en el remo aquello que tanto le pedía su espíritu inquieto, aunque hasta entonces aún no era consciente de lo cerca que lo tenía. Ahora está implicada hasta al fondo en la disciplina del club verdinegro, centrada especialmente en la modalidad de skiff, pero obteniendo también magníficos resultados en el resto de modalidades del remo.
Cuéntanos Mikele ¿Cómo te animaste a dar el primer paso en toda esta vorágine del mundo del remo?
En mi casa siempre hemos tenido afición de ver las regatas todos juntos, tal y como lo hacen muchas otras familias, pero nadie practicaba el remo como deporte, a excepción de mi primo. Yo solía quedar con mis amigas en el puerto de Santurtzi, donde coincidíamos con el hermano de una de ellas que sí que practicaba el remo y solíamos verle entrenar allí. Hubo algo que despertó mi curiosidad en este deporte. Tras haber dejado atrás una etapa en que hice natación, pero sin llegar a satifacer mis expectativas, el remo me resultó muy atractivo. Fuimos en primer lugar a preguntar al club de remo de Santurtzi, ya que soy de allí, pero salimos del club sin que nos prestasen demasiada atención. Siendo mi padre aficionado de Kaiku de toda la vida, al igual que mi abuelo, decidimos probar con este club de remo de Sestao… y ahí sigo tras varios años con ellos.
¿Fue tan duro como lo pintan habitualmente el inicio en este deporte?
Al principio comenzamos muy suave, con mucho foso y mucha técnica. Nos juntamos un grupo de gente nueva y eso animaba mucho al equipo pues estábamos todas al mismo nivel. Poco a poco se fueron endureciendo los entrenamientos y, al contrario de lo que pudiera parecer, eso me sirvió como motivación. No había sentido nunca, hasta entonces, esa sensación de cansancio, ese afán por superarme día tras día pese a la dureza en los entrenamientos. Creo que ese nivel de exigencia fue lo que realmente me acabó enganchando a este deporte. Me hizo autoimponerme nuevos retos y buscar mejorar como deportista y como persona. Necesitaba saber hasta donde podía llegar y averiguar cuales podían ser mis limitaciones. Fue un momento de conexión con mi verdadero yo interior y descubrir a una nueva persona.
¿Encontraste a otras chicas practicando remo cuando llegaste al club o más bien eras la excepción?
Cuando empecé con Kaiku había un pequeño grupo formado por unas seis chicas ya entrenando, a las que después nos sumamos alrededor de unas cuatro nuevas más. No tardamos mucho en convertirnos como una pequeña familia, con muchísima complicidad y compañerismo entre todas. Incluso con el grupo de los chicos también siempre ha existido muy buen ambiente.
¿No has notado entonces nunca diferencias a la hora de entrenar entre las categorías masculina y femenina?
En lo que a mí respecta, no he tenido jamás esa sensación. Es normal que los entrenamientos se adapten a las necesidades específicas de cada categoría, pero siempre nos han tratado a todos por igual y dando las mismas oportunidades a todos los deportistas del club. La única rivalidad ha sido la propia que hay habitualmente entre remeros. Casi siempre los chicos iban por delante en los entrenamientos, mientras que, en otras ocasiones, eran las chicas las que ganaban. Esas pequeñas victorias entre nosotros nos daban un subidón de moral y nos generaban mucha motivación para seguir esforzándonos en cada entrenamiento. Es algo que siempre nos ha ayudado a mejorar, tanto a nivel individual como a formar un grupo más unido, lo que es un verdadero equipo.
El skiff en banco móvil ha sido donde has destacado principalmente estos años ¿Siempre ha sido esta tu especialidad o comenzaste con otras modalidades?
Al principio todos comenzamos en banco fijo. De hecho, no sabía ni que existiera el banco móvil hasta finalizar la temporada de bateles. Fue entonces cuando el entrenador nos ofreció realizar esta modalidad para no frenar los entrenamientos tan pronto. Y no creas que me fue fácil adaptarme. Es muy fácil caerte al agua al principio y eso te puede desanimar un poco.
Además a mi me gusta mucho trabajar en equipo, como en los bateles, donde ya teníamos nuestro grupo formado. Pero, de repente, te suben sola a un bote donde todo depende de ti y la exigencia técnica es mucho mayor. Se me hizo bastante duro adaptarme, aunque desde la pasada temporada, donde ya he mejorado bastante en esta especialidad, la cosa ha cambiado radicalmente. Ahora estoy totalmente enganchada a esta especialidad y disfruto muchísimo entrenando y especialmente compitiendo. Los piques con tus rivales de la calle de al lado en las regatas y el ganar gracias a tu esfuerzo, me da un enorme subidón de moral y mucha confianza en mí misma.
Siempre dije que me gustaría algún día ganar La Concha, incluso más que un Mundial… ahora eso me lo tendría que pensar mucho.
¿Qué es lo que más te costó en ese cambio del remo en banco fijo al skiff en banco móvil?
Como comentaba antes, el estar sola en el agua y que todo dependa de ti se me hizo muy duro al comienzo. Aparte, la técnica en banco móvil es mucho más depurada y exigente que en banco fijo. Ambas modalidades me han dado grandes satisfacciones.
En remoergómetro también has cosechado numerosos éxitos ¿Es una modalidad que te gusta y en la que los resultados te van bastante bien o simplemente es un trámite deportivo más que superar?
Siempre he dicho que si quieres torturar a alguien, una de las mejores formas sería ponerle a hacer ergómetro. Es una verdadera tortura. Pese a ello, esa tortura me gusta. El darlo todo y encontrar tu punto límite siempre me ha encantado. Necesito superarme a mí misma en cada prueba e intentar mejorar los tiempos anteriores realizados.
Has tenido ocasión de probar en otros deportes y conocerás además gente que practiquen otras disciplinas ¿Cómo ves el remo respecto a otros deportes de equipo ?
En el remo siempre he notado que hay mucho compañerismo incluso con rivales de otros equipos. Aquí compites por el triunfo en el agua, pero fuera de ella todos nos echamos una mano y las relaciones son muy buenas. Tengo buenas amigas contra las que he competido en diferentes clubes, como Isuntza, Ondarru e incluso de clubes de Cantabria. Hace poco he felicitado a unas remeras de Getxo que hicieron las pruebas de acceso para la Selección de Euskadi conmigo y también las han superado. Hay muy buenas realciones entre toda la familia del remo.
No sé si en otros deportes hay este ambiente tan especial o la rivalidad también se lleva fuera de la competición. En este mundillo del remo, en general, se respira muy buen ambiente, tanto entre deportistas como entre aficionados, aunque siempre puede haber excepciones.
Dentro de tu círculo más cercano de gente de misma edad, amigos del barrio, compañeros de clase, etc. ¿Cómo ven ellos desde fuera este deporte y los grandes resultados que estás obteniendo?
Hay un poco de todo. Mis amigas están muy orgullosas de lo que estoy consiguiendo, aunque para ellas pueda parecerles fácil desde ahí afuera. Incluso a veces han venido a verme a alguna competición. Hay gente que sí que conoce algo de todo esto del remo, pero otros se piensan que es un deporte muy sencillo. Creen que simplemente es subirse a un bote, tirar de los brazos y echarse para atrás.
Ahora, con esto de las numerosas redes sociales, toda
la información corre como la pólvora. Cuando gané el Campeonato de España, me sorprendí al llegar a clase y ver que hasta los profesores me felicitaban. Yo, que además tengo un carácter un poco reservado y soy algo tímida, me dejó alucinada lo rápido que se había difundido la noticia por Facebook, incluso entre el propio profesorado.
Has competido en numerosos sitios, pisado diferentes clubes y has visto los recursos con los que cuentan otros clubes ¿Cómo valoras el nivel de medios de que dispone Kaiku tanto en embarcaciones como en instalaciones?
Nunca he tenido problemas a la hora de que el club cubra mis necesidades deportivas. A cualquier deportista le gustaría siempre contar con las mejores instalaciones, unas mejores duchas o un mayor gimnasio, pero no tengo quejas de las facilidades que me han puesto siempre en Kaiku.
Este año, sin ir más lejos, opté por probar a participar con una de mis compañeras en una competición de remo de mar. Al no disponer nuestro club de una embarcación adecuada para esta modalidad, gestionó una cesión con otro club cercano, Raspas del Embarcadero, quienes nos prestaron el bote necesario para entrenar y tomar parte después en esta prueba.
Estás llegando a un punto en que empieza a ser muy difícil compaginar banco fijo y móvil ¿Por qué modalidad te gustaría decantarte en un futuro?
Mi idea, al menos para este año, es entrenar y competir en bateles hasta el final de temporada de estos, aproximadamente en abril. Aunque ya estoy entrenando un día a la semana en banco móvil por un tema de lesiones. Luego, me gustaría centrarme plenamente en el banco móvil hasta donde pueda llegar. Ojalá salga una buena temporada como fue la pasada, donde estuve con la Selección de Euskadi en el 4 scull y casi logramos la clasificación para la Copa de la Juventud en Račice (República Checa). Nos superó tan solo el equipo andaluz en la regata de clasificación que hicimos en Sevilla en el mes de julio.
Si no saliesen estos planes, también me gustaría empezar a probar con la trainera, algo que me llama mucho y que ya lo tengo hablado con el entrenador
Si algún día tu club no pudiera cubrir tus necesidades deportivas ¿Estarías dispuesta a cambiar a otro o incluso dar el salto a sitios como Sevilla o Bañolas, donde se encuntran los Centros de Tecnificación de la Federación Española de Remo?
Con Kaiku siempre voy a guardar una especial vinculación, eso es indudable, pero si tuviese que desplazarme fuera para poder mejorar mi nivel deportivo, tampoco tendría dudas en hacerlo.
Creo que sería un sacrificio necesario, dado como está organizada la preparación de los nuestros mejores remeros internacionales. Es un esfuerzo que uno tiiene que asumir si quiere subir un escalón más arriba. Es evidente que todos preferimos estar en nuestra zona de confort entrenando, pero estaría dispuesta a probar otras alternativas que me ayudasen a progresar en mi carrera deportiva, aunque ello conllevase el salir de esa comodidad diaria que es estar en tu club de siempre.
Ya has dado tus primeros pasos en remo de mar ¿Cómo ha sido tu experiencia y que valoración haces de esta modalidad de cara a su futuro inmediato?
Fue una experiencia de tan solo una semana y que realmente nos acabó sabiendo a poco. Ya nos habían anticipado que nos iba a costar bastante más que el banco móvil tradicional, el remo olímpico, pero no pensábamos que nos iba a suponer un cambio tan radical respecto a lo que habíamos experimentado hasta entonces. Había momentos en que algunas olas te impedían literalmente remar, casi no conseguías dar una sola palada. Al final, nos fuimos adaptando a esta modalidad y nos gustó mucho. Nos gustaría repetir cuando tengamos ocasión hacerlo.
Respecto a su futuro, lo veo muy bueno. Creo que va a crecer mucho más la participación año tras año pues te aporta un nuevo estilo de remo, más entretenido y diferente. Aunque eso no le exime de ser muy complicado y tener que enfrentarte a unos campos de regatas que nada tienen que ver con las tradicionales láminas de agua donde se compite en remo olímpico.
¿Has notado diferencias a la hora de dotar de medios o apoyar al remo femenino respecto al masculino?
En lo que son nuestras categorías no se ven grandes diferencias. Al final, quienes más acuden a las competiciones de las categorías base son los padres. Ellos no nos fallan nunca.
Respecto a lo que ya son las regatas de traineras, sí que se nota que cuando, por ejemplo en la ACT, reman las chicas antes que los chicos, hay una menor afluencia de público en los muelles o en las orillas de los campos de regatas. Sí que noto que cada vez hay más movimiento y publicidad alrededor de las categorías femeninas, tanto a nivel de medios de comunicación como de instituciones. Recientemente hasta han realizado un gran documental (Traineras, pasión por el remo) sobre varios equipos de remo femenino y su pelea por obtener la bandera de La Concha.
¿Qué tal ves de salud el remo olímpico en Bizkaia?
No muy bien, la verdad. Cada vez hay menos clubes que apuestan por mantener esta modalidad. Casi todos se centran en el banco fijo de cara a preparar a la gente en un futuro para las traineras. Kaiku, Lutxana, Raspas, Deustu o Getxo son algunos de los pocos que aun siguen teniendo gente que entrena y compite en banco móvil.
El Campeonato de Bizkaia se queda siempre sin que puedan disputase muchas de las pruebas por falta de gente. Y eso que entre los diferentes clubes intentan ponerse de acuerdo para que al menos vayan tres botes de una misma modalidad y categoría, de lo contrario no sería considerado oficialmente como campeonato. De nada vale que un club lleve un cuatro scull, otro dos dobles y otro diferente un ocho. Si no hay un enfrentamiento directo entre ellos, no sirve de nada para nadie.
El skiff es la modalidad que te ha dado un mayor número de podios, entre ellos varias medallas de oro ¿Es la embarcación que más te gusta o prefieres competir en botes de equipo?
En banco móvil la mayor parte de las competiciones las he disputado sola, en skiff, aunque prefiero los botes de equipo. Simpre tienes el apoyo de tus compañeras para los momentos bajos. Entre nosotras mismas nos animamos. Eso hace mucho en una regata de esas en que te pega el bajón. En skiff te enfrentas tu sola al resto de rivales y, si te quedas atrás, es muy difícil sacar tu sola el ánimo suficiente para no quedarte descolgada. Por eso quiero hacer esta temporada de bateles. Disfruto un montón remando junto a mis compañeras de equipo. Eso no impide que, después de tantas competiciones en skiff, este sea una embarcación a la que le tengo un especial cariño y también me sigue gustando competir con él.
¿Has notado muchas bajas entre la gente que estaba entrenando cuando comenzaste con esto del remo o se mantienen la mayoría de ellos aun en activo?
No ha habido muchos cambios ni entre el grupo de los que ya estaban ni entre los que llegamos como nuevos, tanto en la categoría femenina como en la masculina. Quizás alguien puntualmente sí que lo haya dejado, por estudios u otros motivos personales, pero la gran mayoría seguimos formando ese grupo inicial que se creó cuando llegué al club. Es un deporte duro y muy exigente, pero una vez que lo pruebas es muy difícil dejarlo. Hay algo en él que te atrapa y que te llama a seguir cada día para intentar superarte a tí misma. La verdad que la continuidad de la gente y el compromiso con él es bastante alto.
¿Qué virtud destacarías sobre todo de este deporte?
Hay muchas, pero quizás lo que más destacaría frente al resto sería, como comentábamos anteriormente, el enorme compañerismo que hay tanto entre componentes de un mismo club como con los que son tus rivales en el agua.
Hay regatas en que estamos varias remeras en la línea de salida con nuestro skiff. Todas igual de nerviosas. En esos momentos, incluso entre nosotras nos damos ánimos y nos apoyamos. Hablamos entre nosotras para relajarnos y poder dar lo mejor de nosotras mismas en la competición.
La rivalidad siempre procuramos dejarla en el agua y, una vez fuera, podemos llegar a ser buenas amigas aunque seamos de diferentes clubes. He coincidido en varias ocasiones con una remera de Galicia que suele ganar casi siempre en skiff, pero ello no me impide tener una muy buena relación de amistad con ella.
Ha sido todo un lujo mantener esta conversación con Mikele. Una aún jovencísima deportista, pero que cuenta con unas ideas muy claras y con un afán por superarse a sí misma. Algo que espero le perdure durante toda su futura y extensa trayectoria deportiva. No nos queda más que el agradecerle enormemente el rato que nos ha dedicado para poder compartir su experiencia con todos vosotros.
Si te ha gustado esta entrevista, seguro que te gustará también la que realizamos al remero de Orio Jon Carazo o al remero internacional Jesús González


Pingback: EL DESCENSO MASTERS 8+ DE KAIKU ATRAE EL INTERÉS INTERNACIONAL
Pingback: GERMÁN RENDO CAMPEÓN MUNDO REMO INDOOR
Pingback: GERMÁN RENDO, CAMPEÓN DEL MUNDO DE REMO INDOOR